Buscar
Unidad de Ictus
¿Qué es una Unidad de Ictus?

Una Unidad de Ictus es el equivalente de la Unidad Coronaria para el tratamiento del infarto de miocardio. Una Unidad de Ictus es una zona de un hospital en la que trabajan neurólogos vasculares y personal de enfermería y auxiliar especializados en el diagnóstico y tratamiento del Ictus. En estar unidades el paciente es vigilado estrechamente durante los primeros días de su enfermedad. El tratamiento en estas unidades disminuye la mortalidad y las secuelas del ictus en todos los grupos de edad y en ambos sexos, por lo que es otro objetivo sanitario conseguir que la mayoría de los pacientes con ictus ingresen en ellas, ya que en el momento actual no están resentes en toda la geografía española.

¿Dónde se debe tratar un ictus?

Salvo en contadas excepciones, el ictus requiere el ingreso en un hospital que cuente con el equipamiento adecuado para hacer un diagnóstico correcto de la enfermedad y permita aplicar los trataminetos que se condieren necesarios. Lo idónea es que los ictus sean atendidos en unas unidades escpecificas que se denominan Unidades de Ictus, coordinadas por neurólogos vasculares. Admeás del tratamiento tromboítico comentado, otro aspecto crucial para mejorar el pronóstico del paciente con ictus es ser ingresado en una Unidad de Ictus.

Características del Ictus

¿Tiene tratamiento el ictus en el momento de su aparición?

Recientemente las autoridades sanitarias europeas han reconocido el beneficio de una sustancia que se llama rt-PA para tratar el ictus no hemorrágico. Dicho tratamiento pertenece a una família de fármacos que se llaman trombolíticos. Como su nombre indica, el objetivo de administrar este tratamiento es romper los trombos que impiden la circulación sanguinea. El rt-PA se aplica mediante una inyección intravenosa que debe ser administrada a pacientes muy bien seleccionados por el especialista, ya que a pesar de su eficacia el fármaco puede ocasionar hemorragias graves e incluso mortales. Sin embargo, el mayor inconveniente de este fármaco es que no se puede administrar a la mayoría de pacientes con síntomas clínicos con más de tres horas de evolución. Esta gran limitación de tiempo es la responsable de que en el momento actual menos del 5% de todos los pacientes con ictus de España reciban este tipo de tratamiento. Así, un objetivo sanitario prioritario es inrementear el porcentaje de ictus que se puedan beneficiar de este tratamiento. Para ello, es imprescindible que la población general conozca cuales son los síntomas de alarma de un ictus y que ante la sospecha de presentar uno, sepa que debe acudir inmediatamente a un hospital.

¿Es hereditario el riesgo de sufrir un ictus?

Algunos estudios en gemelos han sugerido la existencia de un componente hereditario en el ictus. También las personas con antecedentes paternos o maternos de ictus tienen un riesgo algo más elevado, especialmente si el Ictus de los padres ocurrió a una edad temprana. Igualmente, pueden ser hereditarios en ocasiones los factores favorecederos del ictus, tales como la hipertensión arterial, la diabetes, o la alteración de los lípidos (grasas) de la sangre.

hemisferios cerebrales




La superfície de los hemisferios cerebrales se denmonia corteza cerebral, junto al cual está la sustancia gris. En el interior del cerebro está la llamada sustancia blanca. Ambas sustancias están formadas por neuronas. La parte más alta de la médula espinal se une al cerebro en un engrosamiento denominado bulbo raquídeo, centro de control de la respiración y la circulación.


¿Existen factores que incrementan el riesgo de ictus que puedan ser modificados?

Efectivamente. Algunas de las causas que predisponen a la aparición de un ictus pueden ser corregidas mediante cambios en el estilo de vida y el empleo de fármacos. Los principales factores de riesgo modificables son los que se detallan en la tabla 1.

 

La hipertensión predispone tanto a los infartos como a las hemorragias cerebrales, y existen datos convincentes de que la reducción de la presión arterial elevada disminuye dicho riesgo de manera muy importante. Por este motivo, se recomienda que se mida la tensión arterial en los sujetos adultos al menos una vez cada dos años.

El tabaco incrementa el riesgo de infarto y de hemorragia cerebral, y dicho riesgo aminora pasados al menos cinco años de cesar en su consumo. Dejar de fumar es por tanto una prioridad en la prevención del citus. La diabteces incrementa entre 1.8 y 6 veces el riesgo de ictus, especialmente si además coexiste una hipertensión arterial. Por razones no bien aclaradas, el control esctricto de los niveles de glucosa en sangre no reducen de una manera significativa el riesgo de ictus, aunque si otras posibles complicaciones de la diabetes. Es muy importante un control escricto de la presión arterial en el paciente diabético. La relación entre la elevación del colesterol y el infarto cerebral es más débil que la demostrada en el infarto de miocardio. Además, se ha relacionado un incremento de mortalidad por hemorragia cerebral en los sujetos con niveles de colesterol inferiores a 160 mg/dl.


A pesar de ello, se ha podido demostrar una reducción muy importante del riesgo de presentar, una recurrencia de un ictus mediante la administración de algunos fármacos (atorvastatina) que disminuyen las cifras de colesterol. La obesidad, sobretodo abdominal, y la inactividad física incrementan también el riesgo de ictus, tanto en varones como en mujeres. POr ello, se deberán tomar medidas contra el sobrepeso y hacer ejercicio de manera regular. Caminar a buen paso durante 30-45 minutos al día reduce el riesgo de ictus. El consumo de alcohol tiene una relación compleja con el riesgo de ictus, dado que el consumo excesivo de alcohol se ha asociado a un incremento del riesgo de infarto y hemorragia cerebrales. Por el contrario, un consumo ligero de alcohol puede tener ciertos efectos protectores contra las enfermedades  vasculares cerebrales y coronarias, tales como mejor el HDL (colesterol bueno), o disminuir la viscosidad de la sangre. Los médicos no recomiendan iniciar en el consumo de alcohol a los abstemios y a los bebedores se les recuerda la importancia de beber de forma moderada.

 

Tabla 1
Factor Objetivo Recomendación

Hipertensión Sistólica <140 mmH Medir la tensión arterial cada dos años al menos.
Hipertensión Diastólica <90 mmHg

-Controlar el peso, hacer ejercicio.

-Administrar fármacos en caso necesario

Tabaco Dejar de fumar Utilizar programas de deshabituación
Diabetes Reducir la glicemia Dieta y fármacos en sangre y controlar la TA
Fibrilación Auricular Evitar trombos Aspirina o Sintrom
Colesterol Alcanzar niveles normales Dieta y/o fármaco en caso necesario
Inactividad física Vida activa Ejercicio al menos treinta minutos diarios
Dieta Alimentación equilibrada Frutas y verduras abundantes
Alcohol Moderación No más de dos vasos de vino al día los hombres, o un vaso las mujeres
Drogas Abandonar su consumo Abstención plena

 

 

 

Copyright 2013 onmedic Networks   |  Declaración de Privacidad  |  Términos de Uso  |  onmedic